jueves, 20 de agosto de 2009

Marketing Personal: promoverse a uno mismo

Seguramente te resulte conocido el término “marketing” y es seguro también que lo relaciones con el mundo de la publicidad o las ventas. Pues estás en lo correcto. Y cuando hablamos de “marketing personal” el sentido de la frase continúa siendo el mismo: vender un “producto”, que en este caso, seremos nosotros mismos. Los expertos en publicidad recomiendan para lograr una venta exitosa, el hábito de destacar lo mejor del producto en cuestión y mostrar a los compradores su mejor faceta. No hablamos de mentir, sino de reforzar los puntos fuertes de nuestro potencial como empleados. En este sentido existen técnicas y estrategias que serán de gran ayuda cuando busques un nuevo trabajo.

Recuerda que siempre deberás partir de los resultados que arrojen dos reflexiones principales:
a) Lo que tu puedes ofrecer a las empresas (preparación, experiencia y habilidades) y
b) tu proyecto profesional (qué te gusta hacer y qué cosas no te gusta hacer, sector productivo de tu interés, etc.).
Es habitual que quienes busquen un empleo comiencen a enviar Currículum Vitae sin meditar antes sobre sus propios intereses o capacidades. Cuando tengas esto decidido, por supuesto deberás comenzar a estudiar el mercado para descubrir cuáles son las mejores opciones o dónde existen mayores posibilidades de éxito. En base a estas consideraciones estarás en condiciones de elaborar un Plan de Acción que tendrá como objetivo promover la venta de un “nuevo producto”: tu mismo. Te sugerimos:

* Activa la Comunicación Persuasiva: es este uno de los pilares de las estrategias de marketing personal. Consiste en prestar especial atención a lo que un potencial empleador afirma o pregunta y poder interpretarlo: ¿qué quiere de mí? ¿qué necesita…? Suele suceder que pensando en lo que vas a decir, no escuches claramente a tu interlocutor.

* Analiza el meta-lenguaje: no sólo debes prestar atención a lo que dice tu entrevistador sino también a cómo se expresa: en qué ideas pone especial énfasis, qué tipo de preguntas hace… eso te ayudará a descubrir exactamente cuáles son las cosas que prioriza o le importan más. Podrás practicar esta técnica analizando el meta-lenguaje en tus conversaciones habituales. Es de gran eficacia.

Acompasamiento: esta es una técnica que consiste en observar y “copiar” (moderadamente, sin burla), los movimientos, gesticulación y aún el tono de voz (pausado, enérgico ó moderado) del entrevistador. Aplicando esta estrategia habrás de alinearte con su estilo de comunicación y lograrás su empatía e identificación.

* Observa tu entorno: seguramente deberás pasar varios minutos esperando a ser atendido por tu entrevistador. No los desperdicies. Por lo general la decoración, la edad promedio del personal a la vista, los libros que veas en sus repisas o las revistas que se hallan en la recepción podrán decirte mucho sobre el estilo de persona que encontrarás en tu entrevista. Te será de gran utilidad, aunque sólo sean indicios.

* Construye tu propia imagen: recuerda que tu imagen se compone de múltiples factores: la manera de vestir, de hablar, de mirar, de escribir y actuar. Trata de vender una imagen de persona seria, responsable, organizada. Mira a tu entrevistador a los ojos para demostrar frontalidad y honestidad en el hablar. La imagen personal se construye poco a poco, evalúate constantemente. Como ves, tienes mucho trabajo por hacer aún cuando no tienes empleo.

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