miércoles, 2 de septiembre de 2009

Identificar trabajos que no favorecen tu carrera como freelance

Cuando trabajas como freelance dispones de muchas ventajas, ya que eres tu propio jefe y puedes disponer de tu propio horario. El trabajo independiente es una nueva tendencia que si sabes aprovecharla puede hacerte rendir muchos y muy buenos frutos, ya que únicamente necesitas vender tu talento y no tu tiempo.

Sin embargo, es necesario que desarrolles una habilidad que te permita distinguir entre trabajos que serán provechosos y esos otros que pueden quitarte más tiempo y esfuerzo de lo necesario. Para ello, necesitas identificar ciertas señales de alerta que pueden advertirte que estás a punto de tomar un mal trabajo antes de que sea demasiado tarde.

Eres diseñador/desarrollador web contempla estos factores:

Cuando estás en las reuniones previas a aceptar un trabajo de diseño o desarrollo web, presta mucha atención a tu posible empleador y trata de detectar los problemas antes de tiempo:

  • Tu cliente no puede dejar de quejarse de lo pésimo que fue el último desarrollador que contrató: ¿Qué te garantiza que no sea una de esas personas que nunca están satisfechas y que si fallas en lo más mínimo no hablará de la misma manera que de ese “último desarrollador”? Podrías estar poniendo muy en riesgo tu reputación.
  • Quiere asegurarse de que “eres tan bueno en lo que haces que su sitio web aparecerá entre las primeras opciones en Google”. Considerando que las páginas de resultados de Google solo permiten una cantidad limitada de resultados, tu cliente debe estar consciente que la exigencia tiene límites.
  • Debes ser hábil para vender tu talento y creatividad, pero de tal forma que preserves tu libertad al trabajar, que es una de las principales razones por las que muchos de nosotros hacemos freelance en primer lugar.
  • Este trabajo puede que no tenga muy buena paga, pero tu empleador te hace creer que si lo haces bien, habrá más oportunidades con mayor retribución económica. Sencillamente, no hay nada que te garantice que esto es verdad, así que en este caso, sería muy conveniente ser incrédulo.
  • Ten pánico a la pregunta: ¿Eres flexible con respecto al depósito a tu cuenta? Aprende a hacer respetar tus exigencias monetarias, tanto en cantidad como en puntualidad de pago.
Además, asegúrate que tu cliente tenga conocimientos básicos sobre lo que te pide hacer. Verifica que haga uso correcto de términos, trata de identificar que tan enterado está tu cliente de lo que implica el trabajo que haces y si tiene una clara idea de lo que quiere que hagas por él.

Eres un apasionado y dedicado escritor/blogger:

Puede haber coincidencias entre los problemas que un diseñador y los que un escritor/blogger enfrenta, los próximos casos se aplican más a quienes nos dedicamos a escribir. Ten cuidado cuando:
  • Tu cliente no está dispuesto a pagar tus tarifas establecidas. Es necesario que aprendas a fijar el monto que esperas a ganar por tus artículos. Revisa este artículo sobre cómo ponerle un precio a tu trabajo.
  • Si tu cliente es extremadamente “exigente”, lo más probable es que termines gastando mucho más tiempo en este proyecto del que tenías planificado.
  • Puedes enfrentarte a una serie de dilemas éticos, entre los que podemos distinguir un par, a manera de ejemplo:
  • El cliente te pide “reescribir” algún material del que no tienen derechos legales.
  • El cliente te pide escribir acerca de algo que consideras poco ético o que tienen poco que ver con tu enfoque y que te harían desviarte de tus objetivos.
  • Te piden hacer algo que no consideras ético, como manipular y escribir con faltas de ortografía para hacer SEO.
  • Simplemente desconfías de un cliente en particular, así sea porque has tenido malas experiencias en el pasado o porque has escuchado de casos de otras personas en el medio a quienes les ha sucedido lo mismo.
  • No es bueno que tu trabajo con un cliente en particular se convierta en un conflicto de intereses.
  • Aún si el cliente está dispuesto a pagarte lo que requieres como mínimo, pero sabes que podrías estar ganando más al promover tu trabajo personal.
  • Si ya has copado tus horas de trabajo, debes saber decir “ya no más”, para que puedas organizar efectivamente tu tiempo y esfuerzo, pero sin exceder tus capacidades.
Si te puedes dar el lujo de escoger de entre tus posibles empleadores, simplemente déjate llevar por tus instintos. Si percibes que una persona no es tan confiable, lo más probable es que no sea muy recomendable que tomes el trabajo que ella o él te ofrece. Dentro de las relaciones profesionales, siempre tienen su lugar las relaciones personales.

Conclusiones

Más allá de las posibles razones que te encuentres para rechazar un trabajo (algo que siempre debes hacer de manera educada, por supuesto), debes considerar tres factores simples antes de aceptar o rechazar un encargo:
  • ¿Será beneficioso para tu carrera o para desarrollar tu talento?
  • ¿Te permitirá obtener una paga decente?
  • ¿Será divertido hacer este trabajo?
Todos tenemos nuestra propia definición de lo que puede hacer avanzar nuestra carrera y yo no voy a intentar definir eso o darles mi postura. Mi recomendación es responder estas tres preguntas básicas y tratar de identificar señales en nuestros posibles clientes/empleadores que pueden predecir una mala experiencia (para evitarla) o una buena (para tomarla) ¿Qué otros factores incluirían?
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Autor y Licencia de esta obra:
Luis Eduardo Barrueto

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