sábado, 10 de octubre de 2009

Marca personal, sello propio

DAGOBERTO PÁRAMO MORALES
En medio de las grandes dificultades en la consecución de un empleo estable en Colombia, el marketing personal se ha erigido en una alternativa para ayudar a definirse como un producto susceptible de ser adquirido por quienes estén interesados.

Entendiendo el marketing personal como un "proceso social de intercambio de beneficio mutuo entre un individuo y los mercados sociales, profesionales y laborales con los que establece interacciones permanentes", la marca personal, -el sello propio, se convierte en un claro distintivo de cada individuo.
Aceptando también que las marcas no nacen, sino que se hacen durante la existencia del producto al que representan en la mente de sus potenciales consumidores, el individuo que desee sacar provecho de las ventajas de ser percibido de manera diferente, debe planear su propio proyecto de vida que implica un plan en el nivel personal y otro en términos profesionales.
La marca propia, la imagen que corresponde a la personalidad de cada individuo y a su experticia profesional y laboral, debe irse edificando a partir de un genuino y riguroso diagnóstico que lleve a cada persona a conocerse a sí mismo, a gerenciar su propia vida, a delinear el recorrido que quiera hacer para satisfacer sus necesidades y sus deseos y los de su familia. A partir de este ejercicio de cuidadosa y equilibrada revisión de las potencialidades de cada quien, la interacción con los diferentes mercados a los que debe conquistarse y conservarse, es el imperativo que debe guiar a cada persona.
Emerge en primer lugar el círculo más cercano en el que se desenvuelve cada individuo: la familia y los parientes más inmediatos. Así se aprende a vivir con alegría en el más profundo respeto al hijo, al cónyuge, al hermano, al primo, a toda la familia. Todos conforman un grupo feliz donde reina la armonía, el buen vivir pero sobre todo la comprensión y la solidaridad.
De otro lado surge el mercado laboral y profesional que debe conocerse en todas sus complejidades. De acuerdo con su realidad competitiva cada persona que lo quiera conquistar debe aprender a mostrarse con sus auténticos elementos diferenciadores que le permitan ser percibido como un producto de características únicas e irrepetibles.
De esta manera se va construyendo una marca personal, un sello propio, en toda su dimensión. Tarea no fácil, por supuesto, dada la feroz competencia que en el mercado laboral se vive a lo largo y ancho del país; tampoco es imposible.
Si bien es cierto no existe una efectiva guía que conduzca a que cada persona alcance su propio éxito, algunas preguntas pueden sugerirse como un referente de acción: ¿Quién es usted? ¿Cómo son sus reacciones? ¿Cuál es su meta? ¿Qué hace usted? ¿Cuál es su especialidad? ¿Por qué la gente lo debe tener en cuenta? ¿Cómo lo van a clasificar? ¿Conoce sus propias fortalezas? ¿Pregunta antes de llegar a conclusiones respecto a algo? ¿Tiene mentores que lo apoyen? ¿Cultiva su imagen? ¿Invierte en usted mismo? ¿Siempre da las gracias?
El marketing personal nos impone una verdadera reflexión para aprender a vendernos como personas, como profesionales, somos una marca.
http://blogs.uninorte.edu.co/dparamo.php

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