jueves, 18 de marzo de 2010

Lecciones de la campaña de Barack Obama

Lecciones de la campaña de Barack Obama

ObamaLogoHoy he asistido a la excelente conferencia de Rahaf Harfoushen el BDigital Global Congress de Barcelona. Harfoush es co-directora de la plataforma en línea del Forum de Davos y fue estratega de la campaña de comunicación de nuevas tecnologías con Barack Obama.

 

La ponente nos ha explicado como vió ella la campaña de Obama y como las nuevas tecnologías tuvieron impacto en la gente, tanto en los trabajadores y voluntarios de Obama como en los simpatizantes y votantes, como crearon relaciones y conversaciones.

Toda la campaña en sí fue una innovación constante, basándose en tres lecciones básicas: presentarse en todos los Estados (desafiar a todos los oponentes donde sea posible); buscar al público indeciso y descontento; y enfocar las donaciones a bajas cantidades, pero de mucha gente (consiguió 750 millones de dólares -McCain 360 millones-, y el 67% fueron online).

Temas clave y de éxito en la campaña:

  1. Campaña totalmente integrada, con las TIC como concepto organizativo
  2. Las acciones online se trasladaban offline, al vecindario, buscando contactos personales, comodidad, confianza en tus vecinos, familiares y amigos.
  3. Una marca y un diseña consistente y coherente. Siempre se usaban los mismos colores y marcas, presencialmente, pero también online, vigilando mucho lo que se mostraba en redes sociales, webs, twitter, … incluso en los mítings: quien no llevaba los colores adecuados, no salía en televisión ni en las fotografías
  4. Repeticiones del mensaje. Avanzar poco a poco, tema a tema

Cada simpatizante tenía una herramienta de potencial ciberactivismo:MyBarackObama.com, con dos millones de perfiles creados y 35.000 grupos de voluntarios creados. Entre todos, se crearon 200.000 eventos y 400.000 posts sobre Obama.

 

En resumen, Rafah Hafoush nos indica que ha podido extraer siete lecciones de la campaña de Obama:

 

1. Redefinir el compromiso de la ciudadanía. Hay que crear oportunidades de hacer algo, de actuar, de participar en la campaña, y eso se logró a través sobretodo de redes sociales, con multitud de personas apuntadas a esas redes: Facebook – 3.279.102 amigos, Myspace 1.043.850 amigos, YouTube – 1.824 videos subidos (y 20.000.000 de visualizaciones), Twitter – 137.206 followers… Las redes sociales crean estas nuevas formas de comunicación, especialmente mediante la interconexión de redes. Las noticia llegaban antes por aquí (y de manera personalizada) que a través de la prensa tradicional.
También se participó en redes minoritarias, muy segmentadas, y no solo en las grandes. Para Harfoush, mucho mérito tiene no solo centrarse en cuanta gente te sigue, sino centrarse en el valor que se genera, las comunicaciones que se realizan, como se implica la gente, las actividades generadas. No todo el mundo participa, pero sí que hay unos prescriptores. Ellos son el objetivo, ya que son quienes atraerán a más gente.

 

2. Convertir a públicos que no votaban. Se hizo a través de e-mails, y en total se enviaron mil millones de correos electrónicos, hipersegmentados por código postal y por rasgos personales, historia de donaciones (respetar la contribución)…
Se lograron 13 millones direcciones. No solo se pedía el voto o participar en alguna actividad, sino que en el caso de los indecisos las peticiones no eran directas, eran mas suaves: llama aun amigo, dona 5 dolares, mira un vídeo… De estos mensajes, se enviaron 5 millones de a los más dubitativos.

 

3. Facilitar comportamientos preexistentes. No se puede cambiar la manera de ser de la gente y volver extrovertida a quien no lo es. La ciudadanía está acostumbrada a hablar con sus amigos y conocidos, y es por ello que se crearon aplicaciones para que pudieran hacerlo, y de paso agilizar la manera de saber a quien se había llamado y a quien no, y quien iba a votar a Obama. Un buen ejemplo es la aplicación para iPhone, mediante la cual el propio teléfono se convertía en una oficina pro-campaña.

 

4. Acciones correctas en el activity index de MyBO. Modos para apoyar la campana: se daban puntos por escribir un post, colgar un vídeo, hacer una llamada… Y a partir de ahí se creaba un ranking. El algoritmo miraba que fecha hacías algo y si no eras activo cada semana bajabas en el ranking. Se crearon competiciones entre los voluntarios por conseguir el premio: asistir a una conferencia de Obama y conocerlo.

 

5. Personalización de la misión. Había que conseguir que la gente se sintiera partícipe, socios de Obama y de la campaña. Para ello también se crearon widgets de donaciones personales (denominados “personal fundraising pages“) para poner en blogs, redes sociales o en el propio perfil personal de MyBO.com.
Así no solo se apoyaba a Obama (económicamente) sino también al vecino o amigo que te lo pedía, y que subía en el ranking. Era todo a través de relaciones personales de cada uno. En total, 75 mil personas consiguieron 300 millones de dólares, además de fortalecer vínculos entre los usuarios.

 

6. Más poder a la co-innovación. Se creaban continuamente eventos, que todos podían ver a través de google maps, por ejemplo, donde se publicitaban. Cualquiera podía realizar su fiesta o su reunión, en cualquier barrio de Estados Unidos.

 

7. Abrazar lo inesperado. En Internet, a menudo hay una falta de control, y eso genera miedo en muchas empresas. En cambio, Obama estaba encantado y en ningún caso se oponía a que cualquiera creara algo con su imagen, con su logo o con sus imágenes o textos. Obama y su campaña querían participar en la conversación. Un buen ejemplo es el “Yes we carve“, o grafittis, el vídeo de Will.i.am (que vieron 27 millones de personas), …. que se crearon desde fuera de la campaña.

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